miércoles, 13 de febrero de 2008

Mi primera boda qatari

Ayer asistí por primera a una boda qatarí, digo qatarí y no musulmana, porque no sé si todas las bodas musulmanas serán iguales.

Creo que ya les comente, que estas fiestas se celebran en locales separados los hombres y las mujeres, así que por supuesto yo fui a la fiesta de la novia, quien es hermana de una chica que trabaja conmigo (May).

Primero voy a comentarles de la invitación, la cual en contenido se parece a nuestras invitaciones de boda, pero es más rígida, atada con cinta dorada, por supuesto el texto escrito en árabe y en dorado. Al igual que las nuestras, la invitación decía que no llevaran niños, cosa que muy pocas cumplieron; asimismo advertía que no estaba permitido llevar teléfonos celulares con cámara. Todo esto lo sé, porque May, me lo leyó cuando me entregó la tarjeta. Al entrar al salón revisan tu cartera para confirmar que no llevas cámara.

Yo ya había escuchado que estas fiestas son muy engalanadas, así que me fui a la peluquería a arreglarme el cabello y me acomode uno de mis fabulosos vestidos de fiesta diseñado por Delfín Pacheco, me maquille y me fui para mi fiesta, con mucho recelo, porque mis compañeras de trabajo y algunas personas me habían dicho que eran de lo más aburridas.

Llegue al sitio cerca de las 9 pm, había prometido estar allí una hora antes, pero había mucho tráfico y yo estuve un poco distraída en la tarde, por lo que me retrasé.

Lo primero que me sorprendió fue ver a May, por primer vez vi su rostro completo y su cabeza y cabello. Además, ella que no usa nada de maquillaje, estaba irreconocible, maquillada y peinada y con un vestido rojo muy bonito. Ella me llevó hasta el salón y allí me senté junto a otra chica qatarí que trabaja conmigo (Sarah).

Ya casi todas las invitadas habían llegado, la mayoría llevaba vestidos de fiesta muy lujosos, algunos recargados, pero no tanto como los que he visto en algunas tiendas, el cabello con melenas encrespadas y muchas joyas. Lo que más me impresionó fue el maquillaje de los ojos, que era dramáticamente intenso, generalmente del mismo color del vestido, delineados con líneas gruesas, muchas veces bastante por debajo de la línea de las pestañas inferiores, es a la vez exagerado y hermoso, los ojos se veían impactantemente bellos, lástima que no podía tomar fotografías.

No sé si por casualidad o por norma, las hermanas de la novia llevaban todas vestidos en tonos de rojo.

As como había chicas con trajes y maquillajes modernos y atrevidos, también había mujeres que usaron su abaya y su shela todo el tiempo, de hecho, algunas tenían la cara cubierta mostrando solo los ojos o llevaban mascara.

El ritual es el siguiente: llegan las invitadas, están de lo mejor, bailando y demás, luego llega la novia, mas tarde llega el novio, acompañado de su papa y otros hombres de ambas familias (creo). En ese momento todas las chicas se colocan su abaya y shela para cubrirse ante los hombres. Luego de las fotos se van el papa y los otros hombres, las chicas se descubren, los novios reciben salutaciones, les toman fotos, los filman, etc. Se van los novios, se sirve la cena, se acaba la fiesta.

El salón estaba dispuesto en forma similar a nuestras fiestas, pero en el centro había una pasarela, bastante ancha, que llevaba a una especie de trono, donde había un sofá, flores, etc. Parecido al sitio donde los novios reciben a los invitados en nuestros matrimonios. A ambos lados de la pasarela había una doble hilera de sillas/sofás, en un lado pegado a la pasarela estaba el grupo de mujeres que tocaban unos tambores parecidos a panderetas grandes y otros tambores, pero cuyo sonido es similar al de los sanbeniteros, el grupo lo completaba un hombre que cantaba y tocaba otros instrumentos, pero que estaba ubicado fuera del salón. La música tenía una base musical que la unía a nuestras raíces africanas. El grupo toco toda la noche con descansos muy cortos, generalmente para cambiar de tipo de tambor o para dedicar unas palabras a los novios en nombre de las asistentes, quienes al parecer pagan a la cantante para que de la salutación.

En esa pasarela las chicas bailaban al compas de la música y por ella subió la novia para sentarse en su trono para la sesión de fotos y para esperar a su maridito. La novia estaba muy linda, su maquillaje era bastante delicado, su vestido era enorme, pesado y rígido, la pobre pasó bastante trabajo para caminar hasta el trono y luego al salir. En su camino al trono le tomaban fotos y la filmaban, la bañaban de billetes, flores y hojas.

Por cierto, a los lados del trono había sendas pantallas en las que proyectaban un video de los novios y luego lo que iban grabando cuando la novia llegó.

Algo que llamo mi atención y que tengo que indagar bien el porqué, fue que cuando las chicas estaban bailando y a veces a la cantante, los bañaban con billetes de 1 Ryal, estos billetes luego los recogían unas empleadas de la banda y los iban acumulando, tenían miles de billetes. Sarah me dijo que era para la banda, pero creo que debe tener otro matiz, porque también lo hicieron con el novio y la novia por separado y luego cuando estaban juntos. El hecho es que al final las empleadas de la banda tenían pacas grandísimas de billetes y hoy una secretaria de la oficina me dijo que a veces usan hasta billetes de 500 Ryals. La familia y amigas de la novia tenían montones de billetes en sus carteras para lanzarlos.

Del otro lado de la pasarela estaban las señoras que acumulaban el dinero y otras señoras cubiertas, la mayoría mostrando solo los ojos.

Las chicas encargadas de servir bebidas y otras cosas, estaban vestidas con abaya ajustada y shela blancas. Para tomar ofrecían café qatarí, te con leche, de toronjil y de menta. El café qatarí es una infusión fuerte de cardamomo, que se sirve en tacitas pequeñas especiales para ese uso. Por suerte estas infusiones no contienen alcohol, porque sino todas hubiéramos salido saratacas J

Por supuesto no podían faltar los chocolates, que fueron servidos como “pasapalos”, así como otros dulces árabes y pastelería francesa. También fueron pasando por todo el salón con un Oud (incienciario en el que queman maderas perfumadas y que utilizan las qatarí para perfumarse antes de salir de la casa) y un par de frascos con aceite perfumado, el cual uno podía colocarse utilizando una varita.

Por supuesto, yo comí prácticamente de todo lo que me ofrecieron y me puse los perfumes, quería disfrutar totalmente la experiencia, utilizando todos mis sentidos. De hecho me cubrí la cabeza cuando llego el novio, utilizando el chal que llevé para tapar mi escote en el camino. También baile al compas de los tambores, en un ritmo mezcla de danza de tambores y danza árabe.

La cena se sirvió en buffet con comida tradicional árabe y postres árabes y occidentales.

Como se habrán dado cuenta, mi primera boda qatarí fue toda una experiencia en la que participaron todos mis sentidos, que disfruté plenamente
.

1 comentario:

adinora dijo...

saludos Carmita
feliz de saber que estas disfurtando mucho de la cultura qatarí, interesante tod lo que nos describres, sigue escribiendo, gozo mucho de estos contenidos mi reportera favorita, salud